- Este plato, está cocinado con una base de Pescados y mariscos y pertenece a los platos de la cocina Tradicional.
- Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Entrante
Estas cocochas al pil-pil, presentadas de esta manera, son ideales para servir como entrante o como aperitivo a tus invitados.
Lava las patatas (no las peles) y ponlas a cocer en una olla con agua.
A las judías les cortaremos las puntas y las cortaremos en juliana. Ahora escáldalas en agua hirviendo con sal. A los dos minutos de cocción, las escurriremos y pasaremos a un recipiente con agua y hielo.
Limpia las cocochas. Para ello, recorta los laterales y retira la telilla negra.
Ahora cortamos los ajos en láminas y los doramos en una cazuela de barro con aceite de oliva y una guindilla seca.
Una vez dorados los ajos, los retiraremos del fuego y reservaremos para decorar el plato.
Dejamos templar el aceite (a unos 40 ºC) e introducimos en éste las cocochas con la piel hacia arriba.
A continuación, aplicamos movimientos suaves y circulares a la cazuela para que la gelatina que vaya soltando la piel de la cococha se ligue con el aceite.
Subimos el fuego y, una vez comience a hervir el aceite, retiramos del calor para aplicarle a la cazuela los mismos movimientos descritos anteriormente.
Repetiremos este procedimiento hasta que se nos termine de ligar el pil-pil.
Corta una rodaja de patata de unos dos centímetros de grosor. Sobre ella coloca la juliana de judías verdes y, por último, una cococha con su pil-pil.
Las cocochas al pil-pil podemos reservarlas de un día para otro en el frigorífico. Para calentarlas, introdúcelas en el horno y remueve de nuevo (con mucha delicadeza para que no se corte la salsa) para que el pil-pil quede bien ligado.
Las cocochas al pil-pil son un plato muy suave y delicado, por lo que su consumo puede estar indicado para cualquier persona, siempre y cuando ésta no presente problemas digestivos importantes o tenga alergia al pescado.
Las cocochas que hemos empleado en esta receta son de merluza, un pescado blanco con un contenido graso muy escaso y que supone una excelente fuente de proteínas con un alto valor biológico.
Por su parte, las judías verdes enriquecerán el plato con vitaminas, minerales y sustancias de acción antioxidante.
En cuanto a la patata cocida, aportará hidratos de carbono complejos.





