Paseando por el centro de Sevilla encontré esta genialidad para los paladares más golosos. Se trata de nuestro monumento más emblemático, la Giralda, elaborada de arriba a abajo de azúcar, por Francisco Salas Pérez, el maestro confitero de la insigne Confitería La Campana. Esta joya dulce más de un metro de altura, pesa 60 kilos y se encuentra ahora mismo en el escaparate del local.
Como me comenta Salas: «Para elaborarla, hay que tener muchas ganas y estar inspirado», dice entre risas. «No lleva molde, está todo hecha a mano, a base de pastillaje», indica.
FOTO: NUEZ MOSQEADA
Ingredientes:
- 50 kg. de azúcar
- Cola de pescado (o colapez, uno de los ingredientes principales en la elaboración de gelatinas, se suele comercializar en formato de hojas transparentes y se utiliza generalmente para dar más consistencia a las gelatinas de carne o de frutas)
- Glucosa
Elaboración:
Se mezclan los ingredientes en una batidora industrial preparada para ello. Luego se hierve la cola de pescado y se añade para que coja consistencia.
Francisco Salas ha tardado cuatro o cino meses en elaborarla, ya que la ha hecho poco a poco, pasito a pasito, en días en que se dedicaba a ella enteramente una ó dos horas. Según me cuenta, está hecha a escala de 1:80, para lo que ha tenido que informarse bien, a base de fotografías. La escultura azucarada durará toda la vida, según su maestro confitero, pues al azúcar manteniéndola bien en un recipiente, no le ocurre absolutamente nada.
«La hice una vez de chocolate y sólo duró un año. No es lo mismo», dice. La Giralda dulce no te la puedes llevar a casa por piezas, sólo admirarla en su expositor. Eso sí, Francisco hizo hace tiempo pequeñitas para venderlas al público. También el Puente de Triana pasó por sus manos, en forma de escultura dulce. Todo un genio del azúcar.
Id a verla y contadme qué os parece... ¡Saludos, cociner@s!