Oro comestible: Lo último para regalar estas Navidades. Y es que las tiendas de productos "gourmet" se han puesto las pilas y han echado el resto para atraer a los clientes.

Ahora lo que se lleva es el oro. Y ¡ojo! que hasta se come. Por sólo 35 euros (lo que te cuesta la mensualidad del gimnasio o un vestido fino fino para una ocasión especial), tienes tus doce láminas de oro fino, ideales "para cualquier ocasión y lugar", según reza el anuncio. Yo no perdería la oportunidad, total un capricho al año...

Las láminas vienen presentadas sobre cartón rígido, con un esmerado y elegante diseño. También puedes probar la plata, aunque, entre tú y yo, los dos sabemos que siempre has sido más del oro. Están recomendadas por la Unión Europea y EE.UU., así que no hay peligro...
El oro comestible es generalmente usado en chocolates, postres, bebidas, etc. En la industria alimenticia es conocido como el aditivo E175 y no es considerado de ninguna manera como parte de los requerimientos nutricionales de los humanos. No es dañino comerlo, o al menos no encontré un sitio donde se afirmara lo contrario.
El uso del oro en la gastronomía se remonta a culturas milenarias que adaptaron su uso en distintas preparaciones.
Se comercializa en láminas, polvo y spray.
Bueno, ya no te cuento más... aquí te dejo un enlace: http://www.elbuengourmet.es/product/402/0/0/1/1/12-laminas-de-Oro-fino-comestible.htm