Buscando recetas para hacer en casa con niños me he topado con una muy simpática: Los "pastelitos divertidos", que espero que os gusten.
Creo que cocinar con los niños es gratificante y divertido sin más, pero también podemos enseñarles a contar, a medir, a leer... Podemos hacerles entender que a veces es necesario que echen una mano en casa y quizás hasta podamos conseguir que prueben esos alimentos que tanto odian. A los niños les encanta experimentar con los alimentos. Os añado una receta especialmente dirigida a un niño.

Ingredientes:
- 75 gr. de mantequilla
- 4 cucharadas de azúcar
- 1 huevo
- 1 cucharadita de levadura Royal
- 3 rodajas de piña en almíbar
Elaboración:
Primero hay que pedir a un adulto que precaliente el horno a 180°C. Después enséñale a separar las yemas de las claras y déjalas en recipientes independientes.
En un tazón profundo para batir, mezcla la mantequilla, el azúcar y la yema de huevo. Y ve añadiendo poco a poco la harina y la levadura, mezclándolos bien. Luego con un batidor, bate la clara de huevo, hasta que endurezca. Incorpórala suavemente a la mezcla.
Llena las 2/3 partes de cada mini molde (vale cualquier molde de pastel pequeño) y coloca una rebanada de piña sobre cada uno.
Luego, con ayuda de mamá o papá hornea los pasteles durante 10 minutos. Aquí ellos verán cómo suben y se esponjan metiéndose por el centro de la rebanada de piña. ¡Como si fuera magia! ¡Paciencia padres y madres!