O lo que es lo mismo, tarta salada de pisto!! Tras los raviolis de setas con nata, hoy os propongo seguir con una especialidad suculenta, a la par que divertida y fácil. Un poco de ratatouille (no es el salado ratoncito de la película), sino que se trata de pisto, en una quiche (o pasta de hojaldre).
Ya elaboramos una hace tiempo, pero ahora me gustaría retomarla no sólo por su gran aportación de nutrientes, sino por la rapidez de su elaboración y la mínima cantidad de ingredientes, de los que seguro tenéis por casa.
Ingredientes (6 personas):
- 300 gr. de masa quebrada congelada o hecha en casa
- 100 gr. de queso rallado (Emmental)
- 2 calabacines
- 1 berenjena
- 1 cebolla grande
- 3 dl. de nata líquida
- 2 pimientos verdes
- un poco de mantequilla para el molde
- 3 tomates maduros
- 6 huevos
- aceite de oliva suave
- sal y pimienta
Elaboración:
Engrasar un molde redondo y mejor desmontable y forrar con la masa quebrada. Dejar en el congelador para que no se bajen los bordes al cocerla después. Mientras tanto en una sartén con un poco de aceite se hace un sofrito con las cebollas peladas y picadas; cuando estén un poco tiernas se añaden los pimientos troceados, los calabacines, la berenjena , los tomates sin piel ni pepitas todo cortado en daditos, sal y un poco de azúcar. Se deja hacer a fuego suave.
Una vez hecho el pisto o ratatouille, se retira del fuego y se reserva. Batir los huevos con la nata, sal y pimienta.
Sobre la masa quebrada poner el pisto o ratatouille, salpicar con el queso rallado y verter sobre todo ello la crema de huevos y nata. Cocer en el horno a 180º hasta que al pinchar con una aguja, ésta salga limpia. Se puede comer caliente, templada e incluso fría.
A disfrutar!!
FOTO: COCINAYA.COM