Más fácil y refrescante imposible. Ideal para reponer fuerzas al llegar del trabajo o para darlo a los niños en la piscina, ya que les ayudará a
reponer sales minerales y a llenarlos de vitaminas para soportar las altas temperaturas y la actividad estival.
Sólo necesitas un melón (piel de sapo o cantalupo, el que más te guste). Cuatro cucharadas de azúcar, un limón y un poco de licor de manzana sin alcohol.
Pon en una cubeta grande el melón cortado a trozos muy frío (extrae previamente unas bolitas para decorar), añade algunos cubitos de hielo o hielo picado, un vaso pequeño de licor y el azúcar. Bátelo todo hasta que esté bien disuelto y sirve en copas adornado con unas bolitas de melón o unas minibrochetas de fruta.