Lo prometido es deuda. Os presento una manera original de degustar un huevo frito. Aquí no hace falta mojar pan, porque la receta ya lo trae incorporado.
Para su elaboración se nesita:
-Una placa de hojaldre
-4 huevos
-Sal
-Pimienta
-Cebolla (opcional)
-Aceite de Oliva
-Jamón serrano
El hojaldre puede ser congelado, en cuyo caso se sacará del congelador con tiempo para que se descongele. Con el hojaldre bien extendido, se cortan 4 rectángulos (en realidad se le puede dar la forma que se desee) y se reservan.
En una sartén se fríen los huevos uno a uno, con el aceite bien caliente sin que queden hechos del todo, el tiempo justo para que la clara y la yema se compacten. Ser reservan encima de un papel absorbente.
A continuación se coloca cada huevo en su recuadro de hojaldre y se forma un paquete de forma que el huevo quede dentro, previamente salpimentado. Se mete en el horno previamente precalentado a unos 180 grados hasta que el hojaldre dore. De mientras, en una plancha o placa de horno se ponen las lonchas de jamón hasta que queden crujientes. A la hora de servir se ponen los hojaldres espolvoreados con el crujiente de jamón hecho virutas.
Si prefieres que el huevo quede visible dentro del hojaldre, en vez de hacer paquetes, puedes hacer tartaletas o barcas de hojaldre.