Dicen que las uvas con queso saben a beso y es cierto. En el mundo de la gastronomía hay maridajes que pueden resultar extraños, pero sólo porque estamos acostumbrados a comer de una manera muy estanca: La fruta sólo en el postre, la comida acompañada con vino o agua, los dulces sólo para la merienda...
Los alimentos están en la naturaleza para que los comamos como queramos, entonces ¿Por qué no probar combinaciones atrevidas?
Uvas con queso: Como decía al principio, son un manjar exquisito, sobre todo si se combinan uvas verdes con un queso curado.
Espárragos verdes y aceto balsámico: Si se cocinan a la plancha y se cubren con unos finos hilos de aceto, el resultado es una explosión de sabores.
Melocotones y ahumados: Saltea los melocotones en un poco de aceite de oliva y ponlos sobre una loncha de mojama o con una cucharada de caviar encima.
Tortilla y encurtidos: Un bocado de tortilla y una aceituna o pepinillo. No hay nada más barato ni más rico.
Fresas y vinagre: déjalas en un jarabe de vinagre unas horas y tendrás unas fresas en almíbar sorprendentes.
Carne con ciruelas: Cocinar un plato de lomo o de solomillo acompañado con una reducción de mermelada de ciruelas pasas es una combinación excelente, o directamente cocinar la carne con las ciruelas enteras.
Cerveza y chocolate: Un bombón y una copa de cerveza helada. Mmmm...
Sobre esto último, os dejo un interesante enlace
Fotos: La cocinika de Ana, Elle.es, tucocinaytu.com, recetasdiarias.com, recetasdecocinasblog.com, mujerglobal.com