En el mundo de las ensaladas existe vida más allá de la lechuga, el tomate y el atún. En las grandes superficies cada vez se ofertan más variedades de vegetales para preparar ensaldas. Aquí os dejo algunas sugerencias para comer sano, variado y sin aburrirse.
Ensalada griega
Es muy sencilla y fresca. Sólo necesitas gajos de tomate, rodajas de cebolla y pepino, aceitunas negras deshuesadas, queso feta a dados, cilantro y perejil. Para el aliño, ecite de oliva, vinagre de vino o de manzana, limón, azúcar, sal y pimienta.
Ensalada de pavo y soja
Para este plato os recomiendo la lechuga de hoja de roble, muy tierna y más suave que la común. Lleva pechuga de pavo a dados (de la que viene envasada), brotes de soja en conserva (su textura crujiente contrasta con la lechuga), cebolla cortada a juliana muy fina y trocitos de queso tierno. Para el aliño, aceite de oliva y vinagre de cereza (lo podéis encontrar en IKEA) o unas gotas de balsámico de módena y frambuesa.
Ensalada de espinacas
Esta es de mis favoritas, ya que la espinca cruda en hojas tiene un sabor más suave que la espinaca cocinada. Os aconsejo que la preparéis con piñones, nueces y unas lascas de grana padano. Para el aliño, aceite y vinagre de manzana.
Ensalada de champiñones y apio
Esta es una ensalada espectacular, por su sabor y su juego de texturas. Sólo encesitáis champiñoes frescos crudos cortados a láminas y apio a trocitos pequeños. Por encima le espolvoreáis y poco de grana padano o parmigiano reggiano y le ponéis un chorrito de aceite de oliva.