La verdad es que este restaurante no me sorprendió, me habían hablado tan bien de él que ya estaba prevenido. Por dentro es tipo bodega con unos grandes barriles firmados por gente famosa. Es un lugar muy agradable y con sabor. Solo 2 pegas:
1.- Cuidado al buscar el servicio, el restaurante es enorme y como te pierdas corres el riesgo de volver a la mesa para el postre (supongo que el vino invitó al viaje turístico por el local)
2.- El ajobalnco estaba de escándalo, impresionante, alucinante, pero... es que mi mujer también lo hace en la thermomix, y el caso es que me gustaba hasta ahora, pero ya no es lo mismo jajaja, a ver que le digo ahora, ¿que me he vuelto alérgico a la almendra? jejej